sábado, 6 de diciembre de 2014

Mucha emoción, demasiada


¿Qué máscara prefieres?
¡Uf! Se leen cosas fuertes en las diatribas entre opositores. A María Corina se la descalifica por “sifrina”.  También se dice que el “show” que montó María Corina desvía la atención de la verdadera solución a la crisis, es decir, las elecciones parlamentarias. Todavía más: que María Corina, sin querer queriendo (Chavo dixit), está encompinchada con el gobierno para echarle una vaina a Henrique Capriles. Y así podríamos seguir, pues igualmente hay quien habla paja de Capriles porque luce  “blando” o de Julio Borges porque habla más del precio de las verduras (que no de la lechuga, if you know what I mean), que de la crisis que pudre todo. Desde afuera uno debe tener cuidado para no pisar callos, pero no provoca quedarse callado. Por allí me llegó un texto del Padre Luis Ugalde, S.J., en el que plantea que la salida (sí, la salida) pasa por el reencuentro entre los venezolanos, por la reconciliación. Tiene razón el Padre. No hay otra manera. Descalificando a la “sifrina” María Corina o despotricando contra Capriles no lo vamos a lograr. Sin embargo hay que reconocer que la fuerza de los afectos jala más que aquella que te conté. Mucha emoción, demasiada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario